• Isidora Correa

Como estar en casa: Café Naif

Actualizado: 8 de may de 2019



Nos remontamos al 2016. La familia La Corte aterrizaba en Chile, dejando de lado su país natal Venezuela, que se encontraba, y se encuentra, en una crisis humanitaria que hacía peligrar sus vidas día a día.

Felipe e Irina decidieron rearmar sus vidas en la ciudad de Santiago. Él, cientista político y ella, abogada, comenzaron una travesía de autogestión y empezaron a caminar por una ruta desconocida. Armaron un café en el barrio Italia con la ayuda de un sobrino. Todo a pulso. No les fue muy bien y decidieron irse.

Hay personas que tienen suerte en la vida, la familia La Corte es de esas. Muy cerca del departamento donde vivían, en Pocuro, apareció el arriendo de esta casa que según lo que Felipe cuenta, les devolvía la naturaleza que perdieron viniendo a Santiago: “Es el paraíso que nos hacía falta en la ciudad”, explicó.

Todo funcionó como avión: Irina se encargaba de preparar las tortas, los sandwich (no pueden dejar de probar las arepas) y la pastelería en general y Felipe por su parte, se ocupaba de la cafetería. Ambos tuvieron que aprender bastante, pero lo lograron. Hoy Irina sigue a cargo de la pastelería y don José se hizo responsable de la cafetería.

“Hay personas que vienen al café preguntando sólo por el Latte de don José”, cuenta entre risas Felipe.

¿Pero cómo va a ser un café TAN bueno?

A don José lo conocemos desde Venezuela, él nos ayudaba con los quehaceres de carpintería en la casa. Cuando se enteró que nos habíamos venido a Chile nos llamó para pedirnos ayuda y de inmediato accedimos porque ya sabíamos cómo trabajaba.

"Acá mismo aprendí a hacer café. Mi secreto es el amor al trabajo", indicó el experto en Lattes, José.

Pero las personas no vienen sólo por el Latte de don José, ¿cierto?

Luna, de ojos negro azabache y de piel blanquita, es la labradora que aparte de cuidar a su familia, recibe a los clientes con una cola siempre en movimiento. Llegó al café cuando tenía tres meses y ha crecido con el. Se ha integrado con las

mascotas que vienen, con los clientes y ya conoció a su mejor amiga, que como cuenta Irina, la tiene que ver sí o sí todos los días.


Un café Pet-Friendly de tomo y lomo:


Los dueños de las mascotas son felices de que jueguen entre todos, de hecho son más tolerantes a las mascotas. Hay una en particular a la que le gusta venir suelta y saborear lo que está arriba de las otras mesas: roba las tostadas y arepas. Los clientes, quienes no dieron sus tostadas o arepas con consentimiento se lo toman con gracia igual, reconocen.


¿Cómo es la dinámica con las mascotas?

Vienen mascotas que son muy educadas y otras más traviesas, en general juegan y se entienden bien. Hay unas que siempre vienen y ya son como de la casa.


Nos encantan las mascotas y tenemos un espacio tan bello como para que no sea aprovechado por perritos (…) los perritos y los gatos son parte de la familia, cualquier mascota es como un hijo para nosotros.

¿Dónde?

Pocuro 2580

Horario

Martes a domingo, de 10 AM a 8 PM. Abierto algunos festivos. 

¿Hay estacionamiento?

Por Roberto del Río y es gratis

¿Qué puedo comer?

Tienen opciones veganas, para intolerantes a la lactosa e incluso para los más mañosos, porque todo es tan rico, que te va a encantar.

De lunes a viernes tienen un menú completo, y por $7.990 te puedes llevar una crema de verduras, un plato de canelones de carne o espinaca con ensalada, jugo y postre (menú de la semana pasada).





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