• Isidora Correa

Mónica Flores: “No quiero que ningún otro perro pase por lo que pasó el amor de mi vida”

Actualizado: 24 de mar de 2019




Mónica Flores, la veterinaria que hoy se dedica al rescate, a la difusión de la tenencia responsable a través de sus redes sociales y por su puesto, a la medicina, se auto declara una loca por los perros.

Apasionada por los animales, siempre supo que la medicina veterinaria era lo suyo. De chica jugaba con perros, gatos, patos, gallinas y conejos y hoy trabaja para concientizar a personas que quizás no tuvieron la misma infancia para que respeten y le den todos los cuidados pertinentes a sus mascotas.

Día a día muestra por su Instagram la cruda historia de gatos y perros que sufrieron de abandono y maltrato, les busca hogar, habla con marcas y fundaciones y les cambia la vida.


“Le cambié la vida a las Lucys”

“Le cambié la vida a las Lucys”, dice. Las lucys son las dos perritas poodle que viven dentro de su casa. Fueron rescatadas del abandono, del abuso y del maltrato y actualmente son embajadoras y promueven las marcas Bayer y Farmina, que poco a poco están incluyendo a perros mestizos y rescatados.


Todo este amor por los animales no es gratuito. McIver era un perrito rescatado que tuve desde que tenía siete años y estuvo conmigo por quince. Cuando se murió no tuvo atención veterinaria y ni mis papás ni yo no teníamos la plata. Aún así, pedí ayuda en todas las veterinarias que pude. Les ofrecía limpiar los caniles y nada. McIver murió en la puerta de una de esas veterinarias que le negaron la atención por plata.





No quiero que ningún otro perro pase por lo que pasó el amor de mi vida, desperté, tenía que hacer algo. Ahí es donde hice la conexión: Esto no puede seguir pasando. Yo voy a ser veterinaria para ayudar a los más necesitados. Siempre hay personas que están como yo hace unos años y realmente lo necesitan.

Hay familias que han llegado a mi casa a ofrecerme electrodomésticos o loza para que atienda a sus perritos y con esos gestos demuestran que realmente están interesados por sus mascotas.


McIver se convirtió en el símbolo de mi Instagram. Él y yo al mismo nivel siempre, como me pongo con mis pacientes, al final somos iguales.

Lecciones que trascienden: así es como vive su vida Mónica y su familia.

Su hija Fernanda hace poco cumplió 6 años. Fue prematura y los doctores le prohibieron cualquier contacto con animales. “Cuando salió de la clínica los doctores me advirtieron que no podía acercarse a ningún perro”, cuenta.




Según los doctores, no tenía todas las defensas porque no había tomado mi leche, eso, la transformaban en una guagua bastante débil. “A penas llegué a la casa la acosté en mi cama y le puse a todos los perros encima”, ríe.


Desde el primer día ella tenía contacto con todos mis perros y hasta hoy, jamás se ha enfermado ni tiene alergia a nada. Se ha apegado a los animales igual que yo. Sabe que hay que respetarlos y cuidarlos. De tal palo tal astilla.

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