• Isidora Correa

¿Por qué no debemos darle remedios de humanos a nuestras mascotas?

Silenciosa pero letal es la falla hepática que complica a muchos de nuestros peludos por desinformación. Paracetamol, Aspirina o Ibuprofeno pueden estar en nuestro cosmetiquero del día a día porque nos ayudan a curar malestares tan simples como un dolor de cabeza.




En el caso de nuestras mascotas, las dosis que están indicadas para nosotros podrían ser letales para ellos. Los casos más comunes, según la veterinaria María Paz Iturriaga, del Colegio de Veterinarios de Chile, son las pastillas para dormir. Suelen ser dejadas en el velador y los más maldadosos las agarran y se comen unas cuantas.


Clorazepam y Alprazolam son los medicamentos que intoxican a las mascotas con más frecuencia. Somnolencia, incoordinación o colapso por la disminución de la presión pueden llegar a matar a tu animal.

Lulú, mi perrita tenía fiebre y se veía muy incómoda. Teníamos invitados y uno de ellos dijo: ¡Ay, dale un paracetamol, que ya se le pasa! Luego de esto, empecé a preguntar y me di cuenta de que es muy frecuente: las personas medican a sus mascotas como si fueran humanos.


“Efectivamente hay medicamentos que son tóxicos para los animales en cualquier dosis, pero también hay muchos medicamentos que sólo en altas dosis son tóxicos”, aclaró la Veterinaria.


La Aspirina, en dosis que son usadas en humanos es tóxica para perros y gatos, pero existen enfermedades, por ejemplo, cardiacas que se tratan con Aspirina, pero la dosis es muy baja y el ritmo horario también es diferente al de los humanos.

En el caso del Paracetamol, cualquier dosis es tóxica en gatos y en perros, sólo en dosis muy altas.

Ambos medicamentos son responsables de la falla hepática y posible muerte de perros y gatos. La metabolización del medicamento es a través del hígado, donde la conjugación con el medicamento daña las células hepáticas.



¿Cómo darse cuenta?

Mucosas azulosas, problemas respiratorios, nauseas, vómitos, diarrea, decaimiento y en los casos más graves, acumulación de líquido o en la cabeza o en las patas, son los síntomas que recurrentemente se presentan en las mascotas intoxicadas.

Ibuprofeno y el Naproxeno son antiinflamatorios que están asociados a gastritis y a úlceras gastrointestinales. Estas, pueden producir falla renal, convulsiones, vómitos, diarrea, hemorragias intestinales y dolor abdominal.


Los riesgos son muchos: "El problema más grave es la desintoxicación del cuerpo del animal (...) en los gatos, las sustancias se demoran 19 veces más en eliminarse que la de los humanos, en el caso de los perros, la purificación se demora sólo 4 veces más", recalcó.

Nuestro sistema y el de nuestras mascotas tienen un mundo de diferencia. Las consecuencias de nuestras acciones podrían terminar siendo letales para nuestros peludos más queridos. Asegúrate de preguntarle a tu veterinario cuáles son los medicamentos que puedes tener a mano en el botiquín, cosa que cuando tu mascota se enferme, no recurras a remedios para humanos.

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